Camino de Santiago a Fisterra

Finisterre o Fisterra es uno de los lugares del mundo con más historia. Destino de culto para los pueblos celtas asentados antes de la llegada de los romanos, y desde siempre un lugar con un “aura” de misterio y magia, la mítica leyenda de que este punto geográfico era el término de la tierra y comienzo del Mare Tenebrosum, en el que habitaban monstruos -para algunos-, el Paraíso -para otros-, o incluso la desaparecida Atlántida, originó desde tiempos inmemoriales especulaciones sobre la singularidad de este enclave.

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Los romanos lo consideraban el “Fin del Mundo”, de su denominación latina procede el nombre pero,  más allá de misticismos, el Cabo de Finisterre es el segundo punto más occidental de España, destino adicional para muchos peregrinos que llegan a Santiago, y corazón de “A Costa da Morte”.

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Hoy en día Finisterre es una pequeña villa marinera, con un importante puerto comercial y una constante afluencia de turistas. Como casi todas las poblaciones de la “Costa da Morte”, experimenta grandes contrastes entre los meses verano e invierno; y así, mientras que en los meses fríos son lugares que viven de puertas a dentro y que sufren la dureza de los vientos fríos del norte, en verano se transforman en hermosos pueblos llenos de color, sol y turistas.

Camino a Finisterre

La distancia entre Santiago y Finisterre es de 89 km, y su recorrido peregrinando lleva entre 3 y 4 días. Aunque durante muchos años la red de albergue en esta ruta jacobea fue deficiente, en los últimos tiempos se han cubierto las deficiencias con albergues públicos y privados suficientes para atender la creciente demanda de peregrinos, así que encontrarás alojamiento sin dificultad todas las noches y a buen precio.

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Durante tu peregrinaje a Finisterre puedes seguir utilizando la misma credencial que te acreditó hasta Santiago, y una vez en Finisterre solicitar otro documento: la “Fisterra”, que te concederán por haber alcanzado el “Fin del Mundo”.

Una vez en el Cabo de Finisterre, señalizado con un faro, la tradición manda quemar las botas con las que se ha realizado el peregrinaje, aunque si todavía las tienes en buen uso, bastará con que quemes una camiseta vieja o algo que simbólicamente represente ese cambio del viejo al nuevo caminar por la senda de la vida.

También se puede continuar con la peregrinación desde Finisterre a Muxia -situada a 31 km-, o se puede ir primero a Muxia y después hasta Finisterre, las rutas están bien señalizadas así que no presenta especiales dificultades en cubrir ninguno de los tramos.

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